Este fue un pintor tan amado como odiado en el siglo XIX . Condenado durante años como el enemigo de todas las ideas progresistas, recuperó en el último tercio del siglo XX cierto prestigio, respaldado por la edición lujosa de su obra, Internet y los altos precios alcanzados en las subastas.
Por Rubén Reveco – Licenciado en Ates Plásticas – Editor revista Machete
Pintó muchos temas. Para esta ocasión hemos seleccionado lo mejor de su obra religiosa, preferentemente relacionada con la Virgen y el Niño.
William Adolphe Bouguereau (1825–1905) fue un retratista de tipo fotográfico, hermosas obras religiosas y desnudos tímidamente eróticos.
Bouguereau es un perfecto prototipo del dominio de las técnicas pictóricas academicistas. Pintor de indudables dotes e influencia social, fue uno de los más hábiles artistas de su época a la hora de pintar lo que el burgués quería mirar: mujeres hermosas, tiernas adolescentes, niñas pobres encantadoras y muy limpias.
Beligerante en un comienzo y soberbio desde sus primeros éxitos oficiales —según relatan sus biógrafos—, Bouguereau fue un enemigo temible y despiadado con todo aquel que no viese y reconociese su esfuerzo artístico.