Hundidas bajo el mar durante más de un milenio, desde que fueron descubiertas en 1997 y 2000 son una fuente inagotable de tesoros. El British Museum cuenta su historia en una exposición.
Bajo las aguas del Mediterráneo, las ciudades de Thonis-Heracleion y Canopus yacen en la desembocadura del Nilo. Thonis-Heracleion tomó su nombre del héroe griego Heracles y fue uno de los centros comerciales más importantes de Egipto. Canopus destacó como lugar de culto a los dioses egipcios.
Los objetos encontrados bajo el mar revelan historias sobre la política y cultura de estas civilizaciones, y permiten conocer más sobre su cultura, dioses y reyes. En la imagen, un buzo muestra una estatua de mármol del dios Osiris hallada en Canopus. Data de los siglos I y II.
Esta colosal estatua de un faraón también apareció bajó el mar. Durante los últimos 20 años, un equipo de arqueólogos marinos, liderado por Franck Goddio, exploró las tierras sumergidas en la costa mediterránea de la bahía de Abukir, que se encuentra entre los famosos puertos de Alejandría y Rosetta.
Los arqueólogos encontraron todo tipo de objetos bajo las aguas. En la imagen, un tanque de jardín de granito rosado, que pertenece al período ptolemaico, de la dinastía fundada por Ptolomeo I Sóter, general de Alejandro Magno.
El trabajo de los arqueólogos permitió descubrir no sólo las dos ciudades, sino un gran número de artefactos y monumentos de relevancia y belleza únicas. Esta fotografía muestra una estatua gigante del dios Hapi, del siglo IV, hallada en Thonis-Heracleion.
También se encontraron estelas, monumentos en forma de lápida con inscripciones, normalmente de carácter funerario. La de esta imagen fue comisionada por Nectanebo I, el primer faraón de la dinastía XXX, que reinó de 378 a 362 a. C.
FUENTE: BBC Mundo